miércoles, 9 de marzo de 2011

Nacionalismo valenciano.

Hola, hacía tiempo que quería comentar este tema que cada vez me saca más de quicio, el nacionalismo valenciano, el cual promulga la independencia de la Comunidad Valenciana con respecto a España para así progresar económicamente (o eso dicen).
Bueno, como en lo que política se refiere no estoy muy metido, me centraré en la actitud que estos tienen respecto al resto de la humanidad y para ello, mejor saber un poco de esta especie que se divide en dos grandes bloques:



-Los pancas (pancatalanistas) son la raza más común, habitan prácticamente por toda la Comunidad Valenciana. De naturaleza solitaria, éstos ofrecen una religión monoteísta, adorando a Joan Fuster, el profeta del Pancatalanismo. Destacan los que, con cierta certeza se les puede denominar Pseudocultos, reconocinos gratificantemente por el resto de pancatalanistas comunes como “sabios”. Sin llegar más lejos, todos sus argumentos son vagas copias de los de su profeta anteriormente mencionado. El primordial objetivo de este tipo de nacionalista es unirse a la causa de los nacionalistas catalanes, aprobando por tanto el valenciano como un dialecto del catalán y, en el casoc de que se consigan separar unirse con cataluña, para formar lo que ellos denominan “països  Catalans”.



-Nacionalistas secesionistas catalanes: La prole nacionalista más peligrosa de todas. Habitan por los alrededores de la capital de la C.Valenciana e incluso por sus adentros. Atraídos casi sexualmente por la paella valenciana y las fallas, esta raza en peligro de extinción (viene siendo así desde sus orígenes) se muestran agresivos incluso con los de su propia especie, es decir, otros nacionalistas. Promulgan la separacion del catalán y del valenciano, alegando que el valenciano como lengua es incluso anterior al catalán y eviscerando la tradicion de que el valenciano es un dialecto catalan. Reniegan rotundamente de sus primos los catalanes queriendo una separación de la C.Valenciana sin ningún tipo de alianza con Cataluña.



Bien, ahora que sabemos un poco más sobre este curioso especímen (insisto, hay mucho más pero tenía que simplificar) vamos a lo que me interesa; La actitud que adoptan frente al resto de la humanidad. Veo como una falta de respeto que se dirijan a la Comunidad valenciana como Països Catalans. No niego que si algun dia consiguen lo que quieres (la separación) lo hagan, pero, mientras la Comunidad Valenciana forme parte de España, que la llamen como se debe. No hace falta mencionar que tampoco tendrían que decir “jo no soc espanyol, soc valenciá” No soy español, soy valenciano. Quien sabe, alomejor los matemáticos nacionalistas no eran eficientes y no conocen una regla de tres tan sencilla como ésta: Si naces en un pais que se llama España, eres español y si naces en una comunidad autónoma de España, eres español.
En segundo lugar, el uso constante del valenciano. Comprendo que les encante y les guste hablarlo, pero podrían hacer el favor de que cuando les hablan en castellano contestar en el mismo, aunque sea por meros modales o educación al prógimo. y por último la imposición del valenciano para prácticamente cualquier cosa: en la gran mayoría de los institutos de los pueblos y ciudades el valenciano está como asignatura obligatoria. Para opositar, ahora piden el grau mitjà del valenciano. Veo una falta grave imponerlo de esta manera.
Pero mis quejas se explican mejor con anécdotas personales y ajenas que me contaron.


Mi experiencia personal fue hace unos pocos dias, le entregué una redacción a mi profesor de valenciano (donde estudio es optativa la asignatura del valenciano, y me la cogí por mero gusto, para que veáis que como dialecto de mi comunidad autónoma también lo aprecio y porque lo  necesito para trabajar aquí) y cuando me la devolvió corregida subrayó en línea recta las faltas de ortografía y con línea curva las faltas de expresión. De entre éste ultimo tipo de faltas me encontré atónito la palabra “Comunitat Valenciana”. ¿Por qué? Muy sencillo, tendría que haber puesto la palabra Països Valencians... sin comentarios.
Otra curiosa anécdota ocurrió en un pueblo moderadamente lejos de donde vivo, en un instituto prácticamente pancatalan una família sudamericana compuesta por un padre, madre y un hijo fueron a matricular al joven en el centro, y cuando fueron a hablar con el director (atentos, nada más y nada menos que el director) éste les comenzó a hablar en valenciano. El padre, confundido le dijo que no hacía mucho que llegaron a España, que no sabían hablar en valenciano y el director se limitó a repetirle las cosas en valenciano, despacito para que lo entendieran, (vamos, como si fueran tontos).
Siendo alguien de tan respetada postura, podría no rebajarse hasta el punto de negarse a hablar la lengua de su país, vamos, una actitud infantil, prepotente y descarada frente a esa familia de inmigrantes.



Personalmente, no tengo ningún problema en que expiren sus ideales, pero que lo hagan con moderación y respeto y no imponiendo cosas a las personas, porque como dijo Jesús Mosterín (modificado y simplificado) “El estado no debe tratar de imponer ninguna lengua propia de los territorios sino de las personas, es decir la lengua debe ser elegida libremente por la gente, no impuesta por las administraciones”. Porque los inmigrantes, como si no tuvieran bastantes problemas, para colmo imponerles una lengua de más.

domingo, 20 de febrero de 2011

Pequeños peligros.

Hoy una amiga acaba de hacerse un blog, y ya ha puesto más de veinte veces las entradas que yo tengo, y bueno me vi obligado (ya sea por orgullo o por nostalgia) a publicar algo.


Me gustaría hablar de un curioso insecto, la hormiga bala (paraponera clavata).






Originaria de las zonas de los bosques amazónicos, mide aproximadamente 30 mm de longitud, cosa bastante aceptable para tratarse de una hormiga. Se las suele encontrar en grupos de 12 a 20, pese a que vivan en colonias de 500. De naturaleza brutalmente hostil, arremeten contra todo lo que les ataque, incluidas otras hormigas e incluso hormigas bala de otras colonias. A esta hormiga se le caracteriza por su letal picadura (de hay viene el nombre de hormiga bala, aseguran que si mordisco duele más que un disparo) cuando muerde, segrega una neurotoxina de tal potencial que si una persona es picada por segunda vez por una hormiga bala morirá de un shock anafiláctico (una reacción alérgica a una escala desorbitada), sin contar que el dolor de la picadura tarda más de 24 horas en desvanecerse del cuerpo.
El entomólogo Justin schmidt hizo una escala de dolor con las picaduras de diversos insectos del planeta: 


-1.0 Abeja común: como si una chispa te quemara un solo pelo en el brazo.


-1.2 Hormiga de fuego: es como estar caminando en una alfombra de peluche y al momento siguiente meter el dedo en el interruptor de la luz.


-1.8 Hormiga acacia cornigera: como si te engraparan una mejilla.


-2.0 Dolichovespula masculata (un tipo de avispa): similar a que una puerta giratoria de machaque la mano.


-2.0 abeja chaqueta amarilla: imagina a W. C. Fields apagando un puro en tu lengua.


-2.x abeja de la miel: que una cerilla te queme la piel.


-3.0 Hormiga roja cosechadora: alguien te quiere arrancar una uña con unas tenazas.


-3.0 Avispa de papel: como derramar ácido en un corte.


-4.0 Avispa Pepsis: como si tu secador de pelo cayera en tu bañera enchufado.


-4.0+ Hormiga bala: como caminar sobre brasas al rojo vivo, con un clavo de 7cm clavado en el talón.


Es impresionante cómo algo tan pequeño puede hacer tanto daño, y si retomamos lo anteriormente dicho de que con dos picaduras basta para matar a alguien, imaginense caer en un hormiguero de las mismas... ¿desagradable, eh?




Fuentes: Anfrix.com y los documentales del national, los recomiendo.


Saludos espero que os guste.